
Como siempre desde que el mundo es mundo,por cada uno que nace hay otro que agoniza.El de ahora,hablamos del que està para morir,es el rey Herodes,que sufre,aparte de lo màs y peor que se dirà,de una horrible comezòn que lo lleva a las puertas de la locura,como si las mandìbulas menudìsimas y feroces de cien mil hormigas le estuviesen royendo el cuerpo,infatigables.Tras haber experimentado,sin ninguna mejora,cuantos bàlsamos se usaron hasta hoy en todo el orbe conocido,sin exclusiòn de Egipto y la India,los médicos reales,perdida ya la cabeza o,para ser màs exactos,con miedo a perderla,se lanzaron a componer baños y pòcimas al azar,mezclando en agua o en aceite cualquier hierba o polvo del que alguna vez se hubiera hablado bien,incluso siendo contraria a las indicaciones de la farmacopea.El rey,poseso de dolor y furia,echando espumarajos por la boca como si le hubiera mordido un can rabioso,amenaza con crucificarlos a todos si no descubren ràpidamente remedio eficaz para sus males,que ,como quedò anticipado,no se limitan al ardor insufrible de la piel y a las convulsiones que frecuentemente lo derriban y acaban con él en el suelo,convertido en un ovillo retorcido,agònico,con los ojos saliéndole de las òrbitas,las manos rasgando sus vestiduras,bajo las cuales las hormigas,multiplicàndose,prosiguen el devastador trabajo.
(El Evangelio segùn Jesucristo.José Saramago)
Este fin de semana me he dedicado en cuerpo y alma a un sòlo paciente.Un joven distònico que habìa vuelto a la UCI porque era imposible de controlar en su servicio,debido a los movimientos distònicos ,que en un pasado ,no muy remoto, habrìan sido por causas demonìacas.Sus movimientos continuos de brazos y piernas,manos y pies,cuello y cabeza sin un momento de pausa,estaban dañando su menudo cuerpo irremediablemente,a pesar de estar rodeado de mullidas almohadas,el simple rozamiento de la piel con las sàbanas,estaba provocando escoriaciones.Al final,decidieron que tenìa que volver a la UCI.Y fue cuando entrò en contacto con los barbitùricos,en su bendita forma endovenosa,que viene llamado Pentotal.
Se usa en dosis altas como anestésico,pero la dosis justa para él,era para dejarlo tranquilo,sin que se moviese,pero sin tener que sedarlo como para proporcionarle una respiraciòn asistida.
25 miligramos por hora esa era la velocidad que trasformò su cuerpo.El pentotal ayudò a la metamorfosis,ese ovillo enredado por caso,pasò a ser un cuerpecillo delgado y largo.Su cara reposò,por fin,y los barbitùricos subieron a los altares,para ser honrados con devociòn.
Fue un alemàn,el profesor Bayer,quién inventò la estupenda sustancia,al sintetizar el àcido barbitùrico combinando urea con àcido malònico.
Parece ser que esta palabra nueva barbitùrico la creò al combinar el nombre de su mujer Bàrbara,con urea,el deshecho necesario para sintetizar dicha sustancia.
Esta màgica pociòn lleva el nombre de una mujer,que te relaja,y te hace dormir,como si te acunara,pero sus manos también pueden ser frìas como el frìo de la muerte,y puede llevarte màs allà de un simple sueño.Algunas mujeres importantes se han puesto en sus frìas manos,en momentos de desesperaciòn.
Margaret Sullavan,la simpàtica protagonista de The Shop around the corner de Lubitsch, se quitò la vida en un hotel.Qué pasa por la cabeza de una persona cuando decide quitarse la vida en un hotel?,al igual que hiciera el siempre triste Cesare Pavese,que hizo lo propio en el Albergo Roma,de Turìn,diez años antes.
Marilyn Monroe fue asesinada o se suicidò con nembutal,un barbitùrico,la madrugada del 5 de agosto de 1962.
Judy Garland tomò barbitùricos mientras tomaba un baño ,en su estancia en Londres el 22 de jumio de 1969.
Romy Schneider cansada de esperar a su hijo que volviera de la calle,atrapado para siempre entre los hierros afilados de su cancela,mezclò barbitùricos con alcohol el 29 de mayo de 1982.
Y algunos hombres,como:
El actor George Sanders,que decidiò quitarse la vida con esta sustancia el 25 de abril de 1972,en Castelldefels (Barcelona),eligiò al igual que Cesare Pavese un hotel,para poner fin a su vida.
En definitiva ,los barbitùricos te proporcionan la felicidad,o por lo menos la ausencia del dolor y la tristeza.En medicina, y gracias al doctor Bayer,las aplicaciones son innumerables.En nuestra vida cotidiana,las aplicaciones también son innumerables,pero la experiencia dice que abusar de esta sustancia,nos puede llevar a un largo viaje sin retorno,y si ademàs estàs en un hotel,entonces la suerte esta ya echada.