
Me acabo de beber cuatro vasos de agua seguidos,y no es que tenga hipo,es que tengo mucha sed y mucha calor.Mi mansardetta se ha convertido en un infiernillo,y tengo a todos los diablillos en pelotas dàndome vueltas por la cabeza.Y cuando llega a Milàn esta calor que hace derretir el alquitràn, me retrotraigo a mi Huelva marinera,que aùn tenìa barquillos que zarpaban a la mà,que el bar la Parada estaba lleno de hombres sudados ,de pelo en pecho y tinto en mano,y mi abuela me mandaba anca Mariquita a por la vajilla duralex,y anca mi tìa Mariana a por la leche.Que Elvis aùn vivìa,y hasta el mismo Franco, tambièn.
El verano de 1975 fue el verano de los cambios,muy pocos meses antes por fin,mi madre y yo nos separamos de mi padre,despuès de mil oportunidades perdidas,volvimos a casa de mi abuela,a mi calle,el Chorrito Bajo,y arriba ,majestuosa el Chorrito Alto,màs conocido por la Retinga.En ese verano de mucho calor,que se alìa con el silencio monacal,sòlo roto por las motillos y los ladridos con desidia de los perros abochornados ,reyes de un trocito de sombra,descubrì el sexo,pero sin querer,yo aún no tenìa ese tipo de deseo,pero sì mi amiguito,Manolo.
Tenìamos la costumbre de hacer una cabaña cuando las lluvias pasaban,y con plàsticos de diferentes obras que estaban realizando cerca,y ramas del cabezo,hacìamos nuestra cabaña, que nos daba intimidad y nos alejaba de los mayores,y asì surgiò esas ganas de atravesar lo que hasta ese momento era totalmento ajeno para mì(esto parece ese apartado del pronto Si yo hubiera....),aunque yo prefiero pensar que es un relato corto de Capote.
Todo comenzò un dìa que me dice Manolo que si nos besamos,lo primero que pensè fue què asco
,pero accedì,acerquè mis labios cerradìsimos a los labios de Manolo,pero me parè un instante,porque me sorprendiò que cerrara los ojos.Entonces mis labios se juntaron con los suyos,y ahì estaba yo,con cara de esperar el autobùs,mirando como Manolo estaba con sus ojos cerrados.Me preguntò què habìa sentido,y yo le dije que nada,que què tenìa que sentir,y èl me dijo muy alterado que debìa sentir como nervios en la barriga.Yo no sentì nada.
Otro dìa,de nuevo en la cabaña me dijo que esta vez nos darìamos un beso,pero con la boca abierta,y yo le dije,muy redicho ,que eso no era un beso,porque los besos con la boca abierta no existìan,(manda cojone,Loren).Y èl muy seguro de sì mismo me dijo que sì existìan y que la boca se abrìa para rozar las dos lenguas.Me volviò a dar asco,pensè que eso era imposible,que ademàs era antihigiènico (no era redicho yo antes,Dios mìo!) y que no podìa nadie en el mundo darse besos de semejante manera.Pero me llevò al huerto Manolo,y probè.Acerquè mi boca a la suya,y sentì su lengua mojada en mis labios,y me apartè rapidamente,limpiàndome la boca con la mano.Manolo,entonces se enfadò,y me dijo que tenìa que hacerle caso en todo,que era un juego y que al final me iba a gustar.Accedì de nuevo,y repetimos la delicada y asquerosa operaciòn.
Cuando sentì la lengua de Manolo en mi boca ,sentì por el cuerpo de todo,menos nervios en mi barriga.Sentì asco y calambres en la espalda,fatiguita en la boca del estòmago y miedo,porque me empezaba a sentir culpable de algo terrible,imagino que ya serìa catequista.Pero Manolo disfrutaba como un cerdo en un charco.Entonces me dijo que mirase màs abajo,debajo de su pantalòn,y vi...tenìa una erecciòn.Yo no podìa relacionar erecciòn con meneo de lengua asquerosa en mi boca,y me extrañè,se me quedò cara de Roddy MacDowald en El Planeta de los Simios ,cuando estudiaba al facha de Charlton Heston,no de simio,sino con ese tic que lo acompañò las dos pelìculas, que hizo de la serie.
Pero esto fue a màs.Otro dìa,siempre en la cabaña,me dijo que nos desnudàramos.Yo le dije que no,que podìa venir alguien y vernos,entonces me acusò de cobardica,y lo hice.Me desnudè en la cabaña,y allì estàbamos los dos niños desnudos y èl ,con su churrina dura.No sè què habrìa pasado si nos hubiera sorprendido alguien.Me dijo que se la tocara,se la toquè.Me preguntò si sentìa esos nervios en la barriga ,le dije que no ,pero tampoco sentìa el asco de su lengua en mi boca.Acercò su mano a la mìa,que yacìa muerta y fimòtica,a pesar de su interès por despertarla con su mano,pero no fue asì.Imagino que la conexiòn genitales-cerebro estaba aùn en obras.'El, en cambio, hasta jadeaba,y yo lo miraba como dicièndome este niño no es normal.
Un dìa me dijo que querìa meterse mi churrina en su boca,y yo le dije que no.Que ya por ahì no pasaba,que me parecìa asqueroso,y que ademàs era pecado,tenìa que serlo por fuerza si era asì de asqueroso!!!!.Pero accedì,y accedì porque como yo tenìa fimosis,pues no llegarìa con su lengua a la parte interna,o sea mi glande...estoy siendo muy descriptivo?.No quiero ser vulgar,pero no encuentro otro modo de contar esta historia,y la verdad que con el polen y las abejitas me harìa un lìo.Pues Manolo me hizo la primera minifelaciòn,y la verdad que tampoco sentì nada,y èl se lo pasaba pipa conmigo.He de decir que èl es sòlo 3 meses mayor que yo,que nadie se imagine que estaba en una cabaña con un mozo de 26.No.
Una tarde silenciosa y sofocante,donde ni motillos ni ladridos rompìan el silencio,oì un ruido en la ventana de la habitaciòn de mi tìa,donde ella me obligaba todas las tardes a dormir la siesta.Era Manolo,que aporreaba los postigos de la ventana,abrì y allì estaba èl,como un perdiguero,con la lengua fuera,y rogándome que me la sacara para que pudiera chupar un poco,con la red verde antimosquitos de por medio.Momento Midnight Express,cuando Brad Davis hace lo mismo con las tetas de la novia.Pero aún no habìan rodado la pelìcula,podemos hablar de plagio?.Pues ahì estaba yo,acercando mi fimòtica muerta a la red antimosquitos y èl con la lengua pegada ya,y jadeando como un cerdo degollado.La escena digna de ver,y yo con el miedo de que me sorprendiera mi tìa,o que mi abuela se asomara a la azotea y viera al hijo de la Pata pegadito a la ventana por su lengua.Terrible!.Yo creo que por menos el Angel Caido lo echaron del cielo,o por lo menos asì lo pensaba yo,menos mal que aùn no podìa confesarme.
Otro dìa ,en la cabaña,nido de perversiòn y de vicio degenerado,me dijo que si metìa mi querida fimòtica en su culete que se sentìa gusto.Eso no,Manolo,le soltè yo.Yo no sè de donde sacaba tanta informaciòn mi Manolo( creo que a estas alturas ,despues de lo vivido en esa cabaña,podìa decir que Manolo era mi Manolo,no?).Nunca le preguntè quièn le enseñaba a hacer todas esas cochinadas,en su familia no,està claro.Porque los hijos se habìan educado bajo la dictadura del Pato,y la mano ancha de la Pata,pero en esa casa habìa muchìsimos tabùs,y en cambio ,mi madre siempre nos educò de manera muy abierta,y era muy habitual en nosotros preguntarle a ella todo tipo de dudas de tipo sexual.Y el escandalizado era yo,porque sobrevolaba sobre mi conciencia la sombra de la culpa,de la que me liberè justo cuando me hice agnòstico,y puse vallas elecrificadas en mi mente,a la Iglesia..Pero yo nunca dejè indagar a mi fimòtica en ese sitio que era una parte desconocida,oscura,y por supuesto sucia de mi Manolo.
Un dìa nos tiraron abajo la cabaña,nos levantamos y allì sòlo quedaban los cartones que hacìa las veces de suelo,lo demàs habìa desparecido,para mì fue una liberaciòn,para Manolo no supuso nada,porque al dìa siguiente hizo otra,pero no recuerdo que pasaran màs cosas significativas en la nueva cabaña.Sè que pasò el tiempo,y crecimos,pasamos del verano de 1975 al verano de 1981.Yo tenìa ya 14 años,y mi Manolo tambièn.
Ahora era diferente,era yo el que deseaba hacer todas esas guarradas de aquel verano ,pero èl sòlo hablaba de lo buenas que estaban las tìas, y de las ganas que tenìa de pillarse a la Cinti,la hija de Gabino, el de la carbonerìa,que de un dìa para otro le habìan crecido esas tetazas.Es curioso,yo seguìa con la misma cara de Roddy Macdowall,en aquella pelìcula,porque otra vez yo no sentìa lo mismo que èl,pero ni podìa decìrselo,ni me atrevìa a proponerle,que 6 años despuès estaba ya preparado para recibir una lengua hùmeda en mi boca,o màs bien la de èl,porque no habìa pensado en otros chavales.
Una mañana de aquel verano,en su casa,estàbamos solos.'El hacìa de comer,y yo me acerquè lentamente por detràs,me peguè a èl,y lo abracè....Se diò la vuelta bruscamente y me dijo què haces,maricòn!!!!.Me asustè y sin decir nada me fui de su casa,corriendo.Seguimos siendo muy amigos,aunque nunca hablamos de lo ocurrido aquel dìa en su casa,y mucho menos de lo ocurrido en el verano del 75.El tiempo y las circunstancias nos separò.'El se casò,tuvo dos hijos ,no le fue bien,se separò.Luego tuvo otro hijo con otra mujer,de la que se separò tambièn.Cuando yo me vine en el 2004 a Italia,èl habìa vuelto a casa de sus padres,con sus tres hijos,y salìa con una polaca.Nuestra amistad se ha reducido a un hola y adiòs,pero siempre que me dice què pasa,Loren, yo me acuerdo de las motillos , de los ladridos de los perros envueltos en aquel calor sofocante y de aquella cabaña.