
Cuando J.L me dejò tiradìsimo en el capìtulo 978,al final de la ùltima temporada, del culebròn titulado Còmo pudiste hacerme esto a mì,desde tan lejos y como un pendejo, para volver con el señor mayor del pelo blanco-que la versiòn en cine se titulò Uña Encarnada, por el dolor que sufrì en mis cannes cuando se fue-hizo que le cogiera cierta animadversiòn a los hombres de pelo blanco,pero....
El jueves cuando lleguè a Roma y recogì en Fiumicino a mis dos amigos españoles,nos fuimos al hotel y de ahì a cenar,y luego al Coming Out para goce propio,porque me siento como en casa.Y cuando ya nos ìbamos me fijè en uno que me miraba,y cuando nuestras miradas se encontraban èl me sonreìa.Cosa que me sorprendiò,y ràpidamente quitè la mirada.
Poco despuès los amigos con los que iba decidieron irse,y me alejè de aquèl que me miraba y me sonreìa,pero a pocos metros de donde estaba el hombre de la sonrisa,se pararon y empezaron a charlar,y a mì que me picaba el gusanito,volvì,y me llevè a uno conmigo,el que tenìa cierto parecido con la May,y novio del idèntico a Javier Càmara.'El me dijo que me tenìa que poner frente al hombre de la sonrisa,y devolverle una sonrisa,pero yo no me atrevìa,y de repente,uno que estaba sentado al lado de èl,se fue,y el parecido a la May,me dijo que nos sentàramos junto a èl,y asì hicimos.Nada màs sentarme me dijo hola,còmo te llamas,y què signo eres?.
Y desde ahì empezamos a hablar.En su apariencia externa era la mar de sencillo,vestido con una camisa de cuadritos muy pequeñitos,unos pantalones vaqueros,bastante usados y unas zapatillas de deportes,el pelo cano,y ademàs una barba de tres dìas,tambien cana,y fìjense nomàs que no me importò.Al final todo el grupo de amigos me esperaban a mì,y èl ,en ese momento,me preguntò te vienes a casa?,a lo que yo respondì con un sì sonoro,como diciendo pero,que preguntas tienes,hijo,claro que me voy contigo a casa.Còmo yo le dije que era invitado de uno de los que estaban en el grupo,sin dudarlo el hombre de la sonrisa se dirigiò a èl,y le dijo,se viene conmigo,no te importa,verdad?.Dame tu telèfono,que mañana lo llevo a tu casa,por la mañana.Me admiraba su seguridad.Y me fui con èl...
Fuimos hablando hasta el coche,èl me puso su brazo sobre mis hombros,su seguridad y manejo de la situaciòn no dejaba de impresionarme,cuando llegamos al coche,aunque yo no soy amantes de los automòviles,vi perplejo que tenìa un porsche descapotable biplaza,y nos montamos en èl,dio la vuelta,y pasamos volando por delante del grupo de amigos ,que dejaba atràs,yo levantè la mano en actitud de saludo papal,que para eso estaba en Roma,y justo delante del Coliseo.
Su casa,en la zona del Vaticano,delante del Ministerio de Justicia.Un edificio viejo,pero con estilo.Y èl,como no,para no dejar de sorprenderme vivìa en un espacioso àtico.
Me ofreciò vino,que rechacè,y me contentè con una coca de lata,demostrando mi elegancia y fineza en ciertas situaciones.Pero yo,ya sabèis,si me sacàis de mi cervecita,como que no soy nadie.Nos sentamos fuera,en la terraza,rodeado de plantas de hojas grandes ,y encima de nosotros, el cielo de Roma.
Hablamos como una hora,de mi inseguridad,y de mi incapacidad para luchar por lo que pienso que es mìo,me aconsejò que demostrara màs cojones por lo que me importaba.'El no perdìa ni el control ni el dominio de la situaciòn ni por asomo.Poco despuès nos fuimos a la cama,y nos dieron las seis....a las siete y media sonò el despertador,pero le dije que me levantarìa màs tarde,y nos volvimos a dormir,abrazados,demostràndome el hombre de la sonrisa,seguro de sì mismo,una vulnerabilidad y fragilidad casi infantil,que me terminò por deshacer.
A las diez y media me levantè y me duchè,èl seguìa durmiendo,me sentè junto a èl,y lo observè.Y le dije que me iba...que habìa quedado con mis amigos españoles para ir al Vaticano.
Por la noche,y recien metidos en la cama,le dije que me diera su telèfono,y èl me respondiò para què quieres mi telèfono ,si ya tienes uno,luego se riò y me dijo que habìa sido una broma,pero es verdad que no me dio su nùmero.Por la mañana,mientras lo observaba,quise pedìrselo de nuevo,pero no fui capaz.Y me fui de su casa sin pedìrselo,y ademàs no me acordaba ni siquiera de su nombre.
Caminando por las calles,buscando una boca de metro,me preguntè mil veces si èl se habìa negado a darme su nùmero,para saber si era yo capaz de pedìrselo otra vez,y asì demostrar mi interès por èl.No lo sè,no lo vi màs.Pasè una noche fantàstica con un tipo fantàstico,y no tenìa nada de èl,todo se habìa convertido en pasado,como un sueño,del que ya despertè.
Ese mismo dìa,despuès de pasar toda la jornada con estos amigos,nos fuimos al local gay a beber una cerveza,y cuando habìa bebido la mitad,me llamò el amigo romano que me hospedaba en su casa,y me dijo que me esperaba fuera,y que se iba para su casa.Yo,sin terminarme la cerveza me despedì de estos amigos y salì del local.Al dìa siguiente mis amigos me dijeron que diez minutos despuès llegò èl,el hombre de la sonrisa,y que preguntò por mì,pero yo ya no estaba.
Desde ese dìa no logro quitàrmelo de la cabeza,no me torturo,ni lamento mi maldita suerte,quizà fue hermoso porque no lo verè màs,o quizà el destino me depare otro rizo de casualidades que me lleve a èl de nuevo,o quizà nunca màs lo vea,quièn puede saberlo?.