
Tercera noche en la U.C.I .Fuera, llueve sobre una neblina viscontiniana.Dentro, los monitores y respiradores reposan el sueño de los justos,y yo pienso en que debo venir a hacer tarde,dormirè cuatro horas porque una la dedicarè a ver otro capìtulo de SFU.Cuando acabe mi turno de tarde llegarà mi piccolino y podrè dormir calentito.Me he dado cuenta que cuando duermo solo se me enfrìa la espalda y no es bueno ,comienzo a ser achacoso,en el 2007 cumplirè 40.He hecho bien en encontrarme un pianista particular que me caliente la espalda.Y cuando èl me acompaña y cierro la puerta de mi mansardetta,vivo una satisfacciòn especial,como cuando vivìa con mi madre y mis hermanos,toda la familia bajo el mismo techo.Esa misma sensaciòn vivo con èl.Pero no es de èl que querìa hablar,sino de los muertos,y no me refiero a Joyce,sino a aquellas personas que por un motivo u otro dejaron de vivir,debido a que se les parò el corazòn y dejaron de respirar,usando una definiciòn bastante corriente.
Hay mucha diferencia entre estar vivo y poco despuès muerto,y no me refiero desde el punto de vista antropològico del tèrmino,sino a su aspecto.Estamos hartos de ver muertos en pelìculas,pero èsos no estàn muertos,sino que son actores que hacen de muerto,y eso es otra cosa,vaya si lo es!.
Por mi profesiòn estoy bastante habituado a ver personas que se mueren,y no sòlo personas que estando bien,poco despuès estàn bien muertas.Tambièn aquèllas que estando en la ùltima fase de la enfermedad,terminan falleciendo.Incluso entre la fase preagònica, agònica y luego la muerte hay diferencias.Desde el punto de vista emotivo,que es el que me gustarìa resaltar a mì,todos los muertos son iguales.Y tanto los hombres como las mujeres me producen la misma sensaciòn de abandono,es decir,cuando el paciente està por morir,sòlo estamos el/ella y yo.Los veo solos,que se van solos,aunque estè yo allì con ellos,porque se van solos y estàn inquietos.Una parte de ellos,imagino que se està preparando para despegar,y la otra, sigue atrapada en un cuerpo que les està jodiendo,porque no respiran bien,tienen dolores,no les funciona nada y ya no hay marcha atràs,de ahì su inquietud.Les obeservo y parece que centran su poquìsima energìa en su cabeza,el resto del cuerpo ya no es de ellos,parece un apèndice pegado a una cabeza por el cuello.Su cabeza es lo ùnico que tiene vida en esos momentos,por ello los miro a los ojos,y les cojo la mano,les hablo despacio y les digo que no estàn solos,que yo estoy allì con ellos.Sus manos estàn frìas y estàn muertas,pero imagino que el tacto les reconforta.Luego cierran los ojos,y noto por su respiraciòn que aùn siguen conmigo.Poco despuès dejan de respirar,pero yo no les suelto la mano,y el cuerpo ya no se mueve,el pecho permanece quieto para siempre,pero yo no les suelto la mano.
El color de la piel les cambia,sobre todo en las partes màs alejadas del corazòn,como pies y manos,y eso los convierte en desagradables de ver,lo reconozco,pero el diòxido de carbono tiene estas cosas.Al no bombear el corazòn màs sangre oxigenada,la sangre se vuelve màs oscura.
Se llama al mèdico,certifica la muerte,se prepara la parte burocràtica y los enfermeros nos encargamos del cuerpo,y poco despuès el cuerpo sale de la habitaciòn en direcciòn al depòsito.En la U.C.I. la muerte està diseñada y prevista,siemprer que estèn conectados a un respirador,y es una muerte màs fea ,aunque menos traumàtica.
Cuando el cuerpo sale para el depòsito envuelto en el sudario de plàstico,comienza otra fase de la muerte que es màs literaria,y a veces con tintes de cafè teatro,cabaret o circo.Y me estoy refieriendo al velatorio,velar al muerto/a todo un dìa hasta que se lo lleven al cementerio.
Cuando era pequeño,muy pequeño y vivìa en la Retinga tuve conocimiento de tres muertes:Un dìa de verano mientras dormìamos la siesta llegò un primo de mi tata,y medio ahogado le dijo la tìa Pepa se acaba de morì,Reyeh.Que no lo oiga er Chico,dijo mi tìa.Pero yo lo oì,y se me quedò grabado en mi cabeza,tanto,que 33 años despuès me acuerdo perfectamente.Y desde arriba de la calle yo vi pasar el coche de muerto larguìsimo y de color negro,con toda la comitiva detràs,fue sòlo un instante,y pensè ahì va la tìa Pepa.La segunda vez fue cuando se muriò er Patròn.'El tambièn muriò en casa,y allì se hizo el velatorio.Mi tata estaba dentro con las mujeres,sentadas en el patio,rodeada de geranios y pensamientos,yo lleguè atravesando un largo pasillo que comunicaba la calle con el patio interior.Hablaban y se abanicaban las tetas y los escotes y la hija del fallecido servìa cafè.Los hombres fumaban fuera,y hablaban de sus cosas.Yo miraba la puerta abierta,que tenìa una de esas cortinas hechas con tiras azules,y no dejaba ver dentro.Estaba pegado a mi tìa ,casi abrazado,ella no me prestaba atenciòn estaba sumergida en una interesante conversaciòn con otras vecinas,pero yo tenìa miedo,porque el patròn estaba allì dentro muerto,quizàs tumbado sobre su cama,o quizàs ya dentro del ataud.La hija del Patròn me ofrece cafè,coño ,Carmeli ar niño le vah a dà cafè?.Le dice mi tìa.Ay,hija tengo la cabesa a lah tre de la tarde,po un dursesito si te come,anda Chico cògelo de la cosina.Yo mirè a Carmeli con cara de no haberla entendido,mirè luego a la puerta,y me entrò tanto miedo que salì corriendo a la calle,encontràndome con los hombres que no paraban de hablar y fumar negro.En la calle caìa la tarde,aunque aùn habìa sol sobre la marisma,y del Cabezo venìa un perfume a moreras,y pude ver al mantequero,con el que me amenazaba mi tata,para que comiera.
Creo que fue al dìa siguiente cuando se llevaron al Patròn,yo esperaba en la puerta,no me atrevì a entrar,y entonces saliò el ataud a hombros de amigos,y yo lo oì llorar,me dio pànico y salì corriendo a la tienda de la Chenchi qu'er Patròn ehtà llorando,qu'er Patròn ehtà llorando porque no se querìa morì, pero s'ha muerto.Le dije entre solozos y medio asfixiado de la carrera que me di hasta la tienda.Anda ya,Chico,er Patròn no'htà llorando,serà la hija o su yerno,pero è ehtà muerto.Me dijo la Chenchi,despreocupada.No Chenchi,era'r Patròn.Le contestè yo convencido.Callate Chico,que me cago toa...
La tercera muerte recuerdo que ocurriò en invierno,hacìa frìo y la calle adoquinada estaba mojada.De la carbonerìa de Gabino salìan dos mujeres para preparar el cisco ,Manolo y yo revisàbamos la cabaña,despuès de las lluvias torrenciales de esa noche,y entonces me lo dijo hoy no jugamoh,que s'ha muerto Paco.No abriràn er bà.La calle estaba silenciosa,y con respeto se levantaba la mañana,Paco ya no estaba y nunca màs lo verìamos.Era una sensaciòn extraña la de la muerte.Manolo me dijo que fuèramos al bar,porque allì estaban todos,pero yo me quedè pescando renacuajos de una charca a los pies del cabezo,y fui metièndolos de uno en uno en un frasco de cristal.
Hay mil tipos diferentes de velatorios ,como mil tipos diferentes de situaciones vividas.Tey cuenta un velatorio divertidìsimo y surrealista que viviò èl,espero que un dìa nos lo cuente.