
Antonio de la Luz se abanica con parsimonia,mientras espera que entre en el despacho su psicoanalista,la doctora Weisz.Observa con interès cada una de las fotos que tiene sobre la estanterìa de paubrasil,una madera noble que ya no se encuentra en el mercado.
'El recuerda a Lolo,su ùltimo amor,que saliò escaleras abajo,la noche de ayer,escapando de una posesiòn desmesurada,que Antonio reconoce,pero que también le hizo vivir dìas de rosas.Y se abanica con màs fuerza,cuànto màs nervioso està y los recuerdos se apoderan de él.
Busca en su bolso una pluma y su libretilla naranja,y escribe voy a mojarme los labios con tu semen bendito y un nombre lolo,que tacha.
'El no tiene nada que ver con los maricas de ahora,esos jovenzuelos locos por Madonna,por la mùsica sudada donde los ìdolos ya no son una gran dama de la canciòn o un caballero del escenario.Han convertido en genios de la mùsica a djs.Pero Antonio de la Luz no lo acaba de entender.Se sintiò siempre diferente,cuando a los jòvenes de su edad les gustaba la mùsica britànica de los setenta y principios de los ochenta,él enloquecìa con Juanita Reina,Marìa Dolores Praderas,el bolero de siempre,Rafael Farina.Y cuando pensaba que oìa mùsica inequìvocamente marica,se da cuenta,que lo marica es Madonna y las notas electrònicas.Se sentìa antiguo de siempre,pero ahora ademàs envejecido.Su amor,que lo chuleaba en su cara,era uno de esos,con gafotas grandes y camisetitas minis,peinados cuidados y caderitas estrechas,sin culo.Pero era eso lo que siempre le habìa gustado.Cuerpos jòvenes donde hincar sus colmillos,para recibir un poco de vida fresca.Porque a cambio èl tiene tanto qué dar a estos jòvenes de hoy,que parecen perdidos ,aunque vayan a los sitios con prisa.
La doctora escuchaba con atenciòn y hacìa punto,un poncho para ponerse encima del traje folclòrico de Venezuela,porque su hija mayor se casa con un coronel retirado,en Caracas.
-Pero,hijo,no querìa interrumpir tu historia,porque es obvio que necesitas hablar,pero quién te ha dado mi nùmero?.
-Una amiga comùn,que ha intentado suicidarse siete veces,Asunciòn Boyer,se lee buaiè,porque sino ella se enfada y te corrige hasta la extenuaciòn.Ella me dijo que està estupendamente desde que asiste a tu consulta.
-A mì consulta?,pero aquì hay un error.Yo no conozco a ninguna Asunciòn Boyer...
-Buaiè
-Sì,eso,buaiè...yo soy de francés..
-Y yo,doctora,y yo.Los de mi generaciòn somos todos de francés.Pero no del Mayo del 68,ay,qué cagà,doctora,ese mayo.Mira yo soy màs de ay,trese,trese de mayo,cuando me encontrè contigo....Pero ,claro.Eso es otra cosa.
-Pues sì,pero hijo,dime,còmo se llama la piscòloga de tu amiga?
-La doctora Weisz ,una argentina de origen alemàn.Me dijo Asunciòn que su familia abandonò Berlin cuando Hitler ganò las elecciones ,porque la bisabuela que era un poco vidente se viò en un campo de exterminio,qué fuerte,verdad?.Cada vez que lo cuenta Asunciòn a mi se me ponen los vellos de puntita.
-Ay,hijo,pues entonces no...Te has equivocado,tesoro.Yo soy Karen Nina Bronski ,parapsicòloga,vidente,echadora de cartas y piedras calientes.Leo las manos y los pies,pero no soy psicoanalista,mujè.
-Po èchame las cartas o las piedras,pero no me eche usted de aquì.Yo necesito una luz,porque sino voy a tener que abrirme las venas,para liberar esta pena.
-Pero es que ahora tengo mi cabeza embotaita,con los ojos pegados al poncho,se me ha levantado un dolor de cabeza que...
-Yo le ayudo con el poncho.Yo tambièn hago mucho punto,me libera la cabeza cuando la tengo llena de tormentas y relàmpagos.Traiga para acà,que yo sigo,y usted me echa las cartas,luego llamaré a Asunciòn para que me explique còmo me ha dado su nùmero.Ella tampoco està buenecita de la cabeza,la pobre.Ahora me va a explicar usted un suenyo que se me repite como el ajo: Un hombre delgado,guapo y de mediana edad pasea por un cabezo y se encuentra con un chiquillo lleno de mocos,y le acaricia la cabeza,y lo coge de la manita y se lo lleva.El chiquillo es mi padre y el hombre es Luìs Cernuda.Eso qué quiere decir?.
-Pues mira,no tengo la menor idea.Corta la baraja,Antonio....
Etiquetas: Imaginación Calenturienta