Volver,Volver,Volver

Ingrid abrio sus enormes ojos azules y le dijo a Ricardo que se volvìa loca con las canciones mexicanas,pero una en particular la hacìa arrastrarse como una méndiga.
Mi amigo habìa venido con nosotros al consulado,porque nos hacìa falta un testigo.Hablaron como si no estuviéramos en la sala con ellos dos,bromearon y rieron como dos que se han caido bien,y asì fue como Ingrid,de padre austrìaco y madre de Fuerteventura le propuso a Ricardo de nacionalizarse espanol,porque Ricardo tenìa su abuela de Oviedo,que casò un jovencillo del mismo DF,que era de origen griego.
Ricardo ,como todos los mexicanitos orgullosos,amantes de su tierra,que tiran cuando estàn allì,pero que realzan en la distancia,le dijo que no ,"no te me enfades bonita,me gusta Espana,pero yo soy mexicano".
Tres firmas sobre aquel papel sellaron en el tiempo aquel momento.
Luego, Ricardo se levantò y le dijo a Ingrid,todo decidido, que se la cantarìa.
